Fondeo: Control de seguridad

Sólo acabar la maniobra de fondeo, es muy aconsejable revisar el estado del ancla y de la línea de fondeo por visión directa con unas gafas submarinas. Esta comprobación debe ser siempre una rutina en el quehacer del patrón.

Autor: Albert Puerto

Se comprobará que los brazos del ancla estén bien enterrados, resultado de dar un pequeño tirón marcha atrás con el motor una vez el ancla haya sido sembrada. También será conveniente realizar una composición de la distribución de anclas y cadenas en el fondo, pues en pleno verano seguro que no estará solo. Otra buena observación es hacer bornear imaginariamente al barco, previendo posibles riesgos de golpes con bajos aislados.

En pleno verano el viento sopla de mar a tierra de día, rolando al atardecer a terral. La buena plaza de fondeo permitirá que, sea cual sea la posición del barco, nunca esté en peligro. Antes del anochecer no estará de más realizar una última comprobación para garantizar la tranquilidad nocturna.

Gracias a la máscara submarina también se podrá echar un vistazo a la obra viva del casco: suciedad, caracolillo, golpes en la zapata de la orza o timón, estado de la hélice y ánodos de sacrificio, pasacascos de toma de mar y de salida de aguas, etc.

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