
© Manon Le Guen / Route du Rhum – Destination Guadeloupe
Pep Costa, de Barcelona a Saint-Malo: debut en la Route du Rhum con el Class40 VSF Sports
El regatista barcelonés Pep Costa, de 27 años, afronta su primera Route du Rhum en solitario a bordo del Class40 VSF Sports.
El regatista barcelonés Pep Costa, de 27 años, tomará la salida de la Route du Rhum – Destination Guadeloupe desde Saint-Malo como patrón del Class40 VSF Sports. Será su primera participación en la transatlántica en solitario francesa, según una entrevista publicada el 15 de octubre por la organización de la prueba, que lo presenta como uno de los debutantes de esta edición.
Costa no llega a la cita sin experiencia oceánica. Él mismo explica que esta será su séptima travesía del Atlántico, aunque la primera dentro de esta regata, que une Saint-Malo con Pointe-à-Pitre, en Guadalupe.
Un recorrido poco habitual hasta la vela oceánica
Antes de dedicarse profesionalmente a la navegación, Costa cursó estudios de física y matemáticas en Nueva York. Después pasó por el circuito Mini 6.50 y por el Figaro, con tres participaciones en La Solitaire du Figaro. Desde hace varios años vive en Lorient, donde ha navegado en solitario, a dos y en tripulación.
En 2024 formó parte de la célula de enrutamiento del equipo SVR-Lazartigue durante el Arkéa Ultim Challenge-Brest, una experiencia que, según relata, le enseñó tanto sobre meteorología como sobre la forma de estructurar decisiones. Posteriormente, el grupo VSF lo eligió para llevar su programa Class40 durante tres temporadas, lo que le ha permitido trabajar con un equipo estable y un barco competitivo.
El regatista recuerda que tenía ocho años cuando salió la primera Barcelona World Race y que aquella vuelta al mundo despertó su interés por la navegación de altura. Entre las referencias que cita de la historia de la Route du Rhum figuran Franck Cammas, Roland Jourdain, François Gabart, Alex Pella y Aymeric Chapellier, además del ajustado final entre Francis Joyon y Gabart en 2018.
Preparación y objetivos
Costa detalla que mantiene la preparación física durante todo el año, con trabajo de gimnasio junto a un entrenador, bicicleta y carrera a pie, y que colabora con un preparador mental español con el que se reúne por videoconferencia. En su opinión, en solitario resulta decisivo conservar la lucidez para seguir tomando buenas decisiones pese al cansancio o a las averías.
En cuanto a resultados, reconoce que aspira a la mejor clasificación posible, aunque su prioridad es navegar sin errores, mantenerse en el grupo de cabeza de una flota Class40 que describe como muy densa y conservar el rendimiento del barco hasta la llegada. Advierte de que los primeros días, con mucho tráfico, mar y poco descanso, serán exigentes, y de que la aproximación final a Guadalupe puede alterar la clasificación.
Para los aficionados del Mediterráneo, la presencia de Costa supone seguir de cerca a un regatista formado en Barcelona dentro de una de las grandes pruebas oceánicas del calendario. Su trayectoria ilustra además un camino posible hacia la vela oceánica: formarse en los circuitos franceses de Mini 6.50 y Figaro antes de dar el salto al Class40.
