
Ein Dahmer / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)
El fabricante británico de semirrígidos Ribcraft entra en liquidación
La sociedad de Yeovil, conocida por sus lanchas de rescate, está en liquidación voluntaria: 18 despidos y clientes de salvamento con barcos pagados sin terminar.
Ribcraft Limited, el fabricante británico de semirrígidos con sede en Yeovil (Somerset), está en liquidación voluntaria. Así lo confirmó el viernes 6 de noviembre de 2026 la publicación especializada Marine Industry News, el mismo día en que el registro mercantil británico, Companies House, incorporó el nombramiento del liquidador y el traslado del domicilio social a las oficinas de la firma de insolvencias.
Los liquidadores conjuntos, Neil Vinnicombe y Paul Wood, de Begbies Traynor, fueron designados el 21 de octubre. Se trata de una liquidación voluntaria, según el aviso publicado en la London Gazette y firmado por el director de la compañía.
Ventas débiles y socios sin más fondos
Según Begbies Traynor, el cierre se explica por la dificultad para generar ingresos, una estructura de costes insostenible, ineficiencias operativas y la negativa de los accionistas a aportar más dinero. Los liquidadores están inventariando los activos, que normalmente se venden para obtener el mayor retorno posible para los acreedores.
La plantilla ya conocía la situación desde finales de agosto. Un correo del director, Toby Adams, fechado el 28 de agosto, comunicó que la empresa no podía seguir operando, y los contratos se rescindieron ese mismo día, según la publicación. Begbies Traynor cifra en 18 los empleados despedidos; otros dos se marcharon antes.
Clientes con barcos a medio hacer
El cierre deja a varios clientes en una situación delicada, muchos de ellos organizaciones de salvamento. El servicio voluntario Fleet Bay Inshore Rescue Service, en el Reino Unido, había pagado 63.000 libras, unas tres cuartas partes del precio, por una embarcación de 5,3 metros. Ante los retrasos, el casco se trasladó en julio a otro constructor y la entidad confía en tenerla en el agua antes de Navidad.
Marine Industry News recoge otros casos de depósitos pagados por unidades de búsqueda y rescate que no recibieron su barco terminado. Los liquidadores han declinado comentar la actividad anterior a su nombramiento, incluidas las embarcaciones inacabadas. Ni Ribcraft Limited ni su matriz respondieron a la publicación.
Una marca muy ligada al rescate
La sociedad se constituyó en 1993 como R.I.B. Craft Limited y adoptó su nombre actual en 2002, según Companies House. Adams compró el astillero de Yeovil en 2020; entonces la gama iba de 4,2 a 18 metros, según recoge Marine Industry News, que también recuerda que la marca construyó las 64 lanchas de rescate de los Juegos Olímpicos de Londres.
La liquidación afecta a la sociedad británica. Ribcraft Group, con sede en Abu Dabi y socios con licencia en Australia, India, Arabia Saudí y Filipinas, sigue como estructura aparte; Begbies Traynor no se ha pronunciado sobre el resto de negocios del grupo.
El caso recuerda la importancia de proteger los pagos a cuenta al encargar un barco nuevo: avales bancarios, pagos por hitos de obra o cláusulas de propiedad del casco a medida que avanza la construcción.
Fuentes: Marine Industry News; Companies House (Ribcraft Limited, 02783470).
