
Jean-Pierre Bazard (Jpbazard) / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)
Antifouling: cuándo y cómo aplicarlo, tipos de pintura y normativa
Antifouling: cuándo y cómo aplicarlo. Diferencias entre matriz dura, erosionable y autopulimentable, preparación del casco, plazos de botadura y normativa de biocidas.
El antifouling es la pintura que impide que algas, balanos y otros organismos colonicen la obra viva. Saber cuándo y cómo aplicarlo marca la diferencia entre un casco limpio toda la temporada y uno que obliga a volver a varar antes de tiempo. Esta guía repasa los tipos de pintura, el momento de la varada, la preparación del casco y la normativa sobre biocidas. Datos a octubre de 2026.
Tipos de antifouling: matriz dura, erosionable y autopulimentable
El fabricante International agrupa sus productos en tres familias, que se comportan de forma muy distinta en el agua, según su guía de selección:
- De matriz dura (hard). Liberan el biocida desde la superficie de la película, que apenas se desgasta. Son la opción para barcos rápidos o de mucho uso a velocidad, y para los que están en agua dulce, donde los erosionables pueden no desgastarse lo suficiente. Los regatistas los prefieren porque se pueden pulir o lijar al agua antes de una prueba. Su inconveniente es que la liberación del biocida se frena con el tiempo, y tras varias temporadas se acumulan capas viejas que hay que retirar.
- Erosionables (blandos o ablativos). Se van desgastando en el agua de mar y liberan el biocida a medida que se erosionan, hasta casi desaparecer. Requieren poco mantenimiento y acumulan menos pintura vieja entre temporadas. Aun así, aplicar demasiado producto cada año puede formar una capa gruesa e inestable que acabará teniendo que eliminarse.
- Autopulimentables de copolímero (SPC). Son una variante de los erosionables, con una química más compleja que controla mejor el desgaste y la liberación del biocida. La superficie se vuelve más lisa con el tiempo. Están pensados para barcos grandes y para armadores que quieren espaciar el mantenimiento.
Qué dice la normativa: del TBT al reglamento de biocidas
Las pinturas con compuestos organoestánnicos, como el tributilestaño (TBT), están prohibidas. El Convenio internacional sobre el control de los sistemas antiincrustantes perjudiciales en los buques (AFS), adoptado por la Organización Marítima Internacional en 2001, entró en vigor el 17 de septiembre de 2008. Desde entonces ningún buque puede llevarlos en el casco, salvo bajo una capa que impida su liberación, según la guía de aplicación del registro de Liberia. En la Unión Europea, la prohibición se recogió en el Reglamento (CE) n.º 782/2003, de 14 de abril de 2003: prohibió aplicarlos en los buques con pabellón de un Estado miembro desde el 1 de julio de 2003 y, desde el 1 de enero de 2008, los buques con revestimientos activos de TBT dejaron de ser admitidos en los puertos comunitarios.
Una enmienda del mismo convenio añadió otro biocida, la cibutrina, cuya aplicación está prohibida en todos los buques desde el 1 de enero de 2023, como explica la sociedad de clasificación DNV. En la UE había quedado fuera antes: la Decisión de Ejecución (UE) 2016/107, de 27 de enero de 2016, no la aprobó como sustancia activa para antiincrustantes.
Además, en la UE los antifouling son biocidas del tipo de producto 21 (TP21). Según el organismo medioambiental alemán (UBA), necesitan, conforme al Reglamento (UE) n.º 528/2012, una autorización previa para comercializarse, basada en una evaluación de riesgos ambientales. Boat Industry explicaba en marzo de 2026 que, a medida que concluyen esas evaluaciones, solo los productos con una autorización válida podrán venderse y aplicarse, y que los que no la obtengan tendrán que retirarse.
En España, las autorizaciones de antiincrustantes se inscriben en el Registro Oficial de Biocidas del Ministerio de Sanidad. Antes de comprar, lee la etiqueta. Según los artículos 17 y 69 del reglamento de biocidas, debe indicar, cuando proceda, a qué categorías de usuarios se limita el producto, y el antifouling tiene que usarse conforme a las condiciones de su autorización y de su etiquetado, incluidas las medidas de protección.
Antifouling: cuándo y cómo aplicarlo según el calendario de varada
No hay una fecha universal. La marcan tres factores: la ficha técnica del producto, la meteorología del día de la varada y el uso que vaya a tener el barco.
El plazo entre pintar y botar
Cada pintura indica en su etiqueta un tiempo máximo entre la aplicación y la botadura. Con las de matriz dura ese plazo importa especialmente. Según la guía de almacenamiento y botadura de International, la película se oxida al aire y libera peor el biocida. El fabricante da estas pautas para sus productos duros:
- Si se supera el plazo de la etiqueta, pero no han pasado más de 12 meses desde el pintado, hay que matizar la superficie con lija de grano 220 o un estropajo abrasivo antes de botar.
- Si han pasado más de 12 meses, hay que lijar con grano 80 o 100 y volver a pintar.
- Si el barco sale del agua para una varada corta, el plazo depende del tiempo que llevaba a flote y de las horas que pasa en seco. Tras más de 30 días en el agua, International pide lavar, lijar y repintar aunque la estancia en tierra dure menos de 72 horas.
Las condiciones del día
Conviene pintar un día seco y sin viento, a las horas centrales, cuando el casco está seco y más templado. El viento hace que la pintura se seque demasiado rápido y quede pegajosa. Cada fabricante fija una temperatura mínima de aplicación. Un mínimo habitual es 5 °C sobre el casco, según la guía de Safe Skipper, pero la que vale es la de la ficha técnica.
Encajar la varada en el Mediterráneo
En el Mediterráneo, si el barco navega buena parte del año, lo práctico es reservar la varada para los meses en que menos se usa. Calcula el pintado de forma que la botadura caiga dentro del plazo de la ficha y que el casco esté recién protegido al empezar a navegar con regularidad. Si a tu barco le toca el reconocimiento periódico, que según el Real Decreto 1434/1999 incluye una inspección del casco en seco, puedes aprovechar la misma varada.
Cómo aplicarlo: preparación y aplicación
La guía de aplicación de International resume el proceso en estos pasos:
- Lavado. Nada más sacar el barco, lávalo con agua dulce a presión para retirar el antifouling suelto, la sal y los depósitos calcáreos. Si quedan, pueden provocar ampollas, despegues o un mal rendimiento.
- Diagnóstico de la pintura vieja. Si está en buen estado, basta con prepararla. Si la mayor parte se agrieta, se pela o se despega, hay que eliminarla por completo.
- Compatibilidad. Si no sabes qué pintura lleva el casco, o si es incompatible con la nueva, séllala con una imprimación adecuada.
- Casco desnudo. En fibra sin pintar, repara los golpes con masilla epoxi y revisa el gelcoat por si hay ampollas de ósmosis. Imprime las zonas reparadas y desnudas respetando los tiempos de secado.
- Enmascarado y mezcla. Protege la línea de flotación con cinta y remueve bien la lata, porque el pigmento se deposita en el fondo.
- Aplicación. Usa una brocha ancha o un rodillo limpios. Calcula la superficie y la cantidad necesaria según el rendimiento de la ficha, y aplica todo ese volumen. Importa más el espesor total que el número exacto de manos.
- Refuerzo de zonas de desgaste. Da una mano extra en la flotación, en la quilla, en los bordes de ataque y de salida del timón, en los flaps y en las colas.
- Tiempos. Respeta los intervalos de repintado y de inmersión. Saltárselos puede causar despegues, ampollas o grietas.
Un detalle que se olvida: la zona bajo los calzos de la cuna. Puede pintarse moviendo los calzos, algo que el varadero suele cobrar como mano de obra, o el día de la botadura, con el barco colgado de las eslingas, según Safe Skipper.
En cuanto a protección personal, International pide trabajar con buena ventilación, gafas o pantalla, guantes de nitrilo y un mono que no deje piel al descubierto. En superficies grandes o espacios cerrados añade una mascarilla para disolventes. Para proteger el entorno, hay que recoger los residuos líquidos y sólidos para que no lleguen al agua ni al suelo, y seguir las normas del varadero.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que dar antifouling?
Depende del tipo de pintura, del espesor aplicado y del uso. Los erosionables se consumen con el tiempo y hay que reponerlos cuando la capa se ha gastado. Los duros pierden eficacia con el tiempo aunque apenas se desgasten. Consulta la ficha técnica y revisa el estado de la pintura en cada varada.
¿Puedo aplicar un erosionable sobre un antifouling duro?
Solo si son compatibles. Si no sabes qué pintura lleva el casco o si es incompatible, International recomienda sellarla antes con una imprimación adecuada.
¿Cuánto tiempo puede quedar el barco en tierra tras pintarlo?
Lo marca la etiqueta. Con los antifouling duros de International, superado ese plazo hay que matizar con lija 220 hasta los 12 meses, y lijar y repintar si ha pasado más tiempo.
¿Hay que quitar todo el antifouling viejo cada año?
No. Si la capa está en buen estado, basta con lavarla y prepararla. Solo se elimina por completo cuando la mayor parte se agrieta, se pela o se despega.
¿Qué temperatura mínima necesito para pintar?
La que indique la ficha técnica del producto. Un mínimo habitual es 5 °C sobre el casco. Elige un día seco y sin viento.
¿Sigue habiendo antifouling con TBT?
No de forma legal. Los compuestos organoestánnicos están prohibidos por el Convenio AFS y por el Reglamento (CE) 782/2003. La cibutrina tampoco puede aplicarse desde 2023, y en la UE no está aprobada para antiincrustantes desde 2016.
Fuentes: International, tipos de antifouling; International, cómo aplicar antifouling; International, almacenamiento y botadura; Safe Skipper; LISCR, Convenio AFS; DNV; EUR-Lex, Reglamento (CE) 782/2003; Umweltbundesamt; Boat Industry; Real Decreto 1434/1999; EUR-Lex, Decisión de Ejecución (UE) 2016/107; Ministerio de Sanidad, registro de biocidas; EUR-Lex, Reglamento (UE) 528/2012.
Imagen de portada: Jean-Pierre Bazard (Jpbazard) / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0) (fuente).
