
Joan Gené / Wikimedia Commons (CC0, dominio público)
El Govern balear frena el campo privado de 48 boyas de Cala Saona, en Formentera
El BOIB publicó el 10 de octubre que el campo de 48 boyas de pago proyectado en Cala Saona deberá pasar una evaluación ambiental ordinaria por su posible impacto sobre la posidonia y la avifauna.
El proyecto para instalar un campo privado de 48 boyas en Cala Saona, en Formentera, no podrá seguir por la vía rápida. El Boletín Oficial de las Illes Balears (BOIB) publicó el sábado 10 de octubre de 2026 una resolución de la Dirección General de Armonización Urbanística y Evaluación Ambiental que obliga a someterlo a una evaluación de impacto ambiental ordinaria, la más exigente, al prever que puede tener efectos adversos significativos sobre el medio.
La resolución se firmó el 28 de mayo de 2026, más de cuatro meses antes de su publicación, por la directora general Maria Paz Andrade Barberá.
Qué se proponía
El promotor, Soluciones la Boya Ibiza S.L., planteaba 48 puntos de amarre sobre arena para barcos de 10 a 20 metros de eslora, repartidos en dos polígonos que suman 28,61 hectáreas. El sistema elegido eran anclajes ecológicos tipo Manta Ray con boyas SPAR y amortiguadores.
Según el proyecto que ha analizado La Voz de Ibiza, las tarifas aproximadas previstas eran de 40 euros al día hasta 10 metros, 50 euros hasta 15 y 60 euros hasta 20, con una temporada de mayo a septiembre. El promotor defendía que el campo reduciría el fondeo descontrolado en una bahía que, según su documentación, algunos días de verano supera los 110 barcos.
Por qué lo frena el Govern
Toda la instalación queda dentro de la ZEC Área Marina de Cala Saona, de la ZEPA Espacio marino de Formentera y del sur de Ibiza y de la Reserva Marina de los Freus de Ibiza y Formentera. El plan de gestión Natura 2000 de Formentera prohíbe fondear sobre posidonia y Cymodocea nodosa y solo admite una zona condicionada sobre arena para barcos de menos de 16 metros.
El órgano ambiental señala que el campo se solaparía en un 50 % con esa zona de fondeo libre, lo que alteraría un derecho de uso ya regulado. Los cuatro puntos para barcos de 20 metros, además, superan la eslora máxima que el plan admite en esa zona.
La resolución añade otros motivos: el riesgo de desplazar la presión náutica hacia las praderas de posidonia cercanas y hacia el Cap de Barbaria, el efecto sobre aves protegidas como la pardela balear, la falta de estudio sobre la posible presencia de nacra (Pinna nobilis), el choque con la pesca artesanal tradicional de la cala y la ausencia de un plan de desmantelamiento.
El texto recoge también que el Consell de Formentera lleva desde 2015 pidiendo al Govern una regulación integral de los fondeos en toda la isla.
Próximos pasos
El promotor deberá redactar un estudio de impacto ambiental completo, que se someterá a información pública durante al menos 30 días y a una nueva ronda de consultas a administraciones y entidades ecologistas. La resolución no admite recurso; solo podría impugnarse una futura autorización del proyecto.
Los campos de boyas también llegaron esa semana al Parlament. Según informó Europa Press el 14 de octubre, la comisión de Ordenación Territorial, Vivienda, Movilidad, Mar y Ciclo del Agua rechazó, con los votos del PP y de los diputados Xisco Cardona y Llorenç Córdoba, la comparecencia del director general de PortsIB, Antoni Mercant, que el PSIB había pedido para explicar la gestión de los campos de boyas ecológicos. PortsIB tiene además abierto el proceso de renovación de amarres hasta el 31 de diciembre.
En la Costa Brava, el fondeo sobre posidonia también está restringido; lo explicamos en nuestra guía sobre fondeo y posidonia.
Fuentes: BOIB núm. 128, de 10 de octubre de 2026 (edicto 10170); La Voz de Ibiza (13-10-2026); La Voz de Ibiza (14-10-2026); Forbes España / Europa Press (14-10-2026).
Imagen de portada: Joan Gené / Wikimedia Commons (CC0, dominio público) (fuente).
