
Agência Brasil Fotografias / Wikimedia Commons (CC BY 2.0)
La RFEV aprueba su normativa de vela adaptada e inclusiva y suma a Dani Anglada
La Comisión Delegada de la RFEV aprueba una normativa que reconoce la vela inclusiva, fija cómo se elige el equipo nacional y reparte ayudas. Dani Anglada entra en la Comisión de Vela Adaptada.
La Real Federación Española de Vela (RFEV) ya tiene una normativa que reconoce de forma expresa la vela inclusiva. Su Comisión Delegada ha aprobado la nueva Normativa de Vela Adaptada y Vela Inclusiva, según anunció la propia federación en la madrugada de este viernes 30 de octubre de 2026.
El texto fija un marco común para las dos modalidades. También regula cómo se elige el equipo nacional y cómo se reparten las ayudas y los recursos federativos.
Qué se entiende por vela inclusiva
La gran novedad es la definición de vela inclusiva: competiciones en las que navegan juntos deportistas con discapacidad y sin ella. Para que una tripulación entre en esta categoría, el patrón debe tener una discapacidad reconocida por la administración competente. El resto de tripulantes puede tenerla o no.
Con este criterio caben, por ejemplo, los barcos de regatistas con discapacidad visual que compiten acompañados de una persona guía. La vela adaptada, en cambio, sigue vinculada a los criterios de clasificación que reconocen World Sailing y la RFEV.
El cambio llega después de una temporada en la que la vela inclusiva española ha tenido protagonismo internacional, como se vio en el Mundial de Vela Inclusiva 2026 de Portimão.
Equipo nacional y reparto de ayudas
La selección del Equipo Nacional de Vela Adaptada y Vela Inclusiva tendrá en cuenta tres elementos: el ranking nacional, los resultados deportivos y la valoración técnica del área deportiva de la RFEV. Esa valoración deberá estar motivada, documentada y comunicada a los interesados. La composición del equipo se hará pública en la web federativa.
El ranking se construirá con el Campeonato y la Copa de España, además de otras pruebas que se declaren clasificatorias. La normativa prevé incorporar deportistas desde ese ranking y aplicar criterios de paridad al asignar plazas.
Las ayudas dependerán del nivel deportivo, de la pertenencia al equipo nacional, de la relevancia de cada actividad y del presupuesto disponible. Podrán cubrir la participación en campeonatos internacionales, la formación, las concentraciones de tecnificación y el mantenimiento y la cesión de material de la federación.
Trabajo desde la base
El documento dedica atención al desarrollo desde abajo: captación, iniciación, formación y tecnificación, con la integración de los deportistas en los clubes como objetivo. La Base Nacional de Vela Adaptada queda como centro de referencia para concentrar recursos, apoyar la promoción y servir de punto de trabajo del equipo nacional.
Este enfoque tiene peso en un deporte que ya no forma parte del programa paralímpico. La vela fue disciplina oficial de los Juegos Paralímpicos entre 2000 y 2016, según recoge la enciclopedia Wikipedia. Fuera de ese escaparate, el impulso queda en manos de las federaciones nacionales.
Dani Anglada se suma a la Comisión de Vela Adaptada
En paralelo, la RFEV ha incorporado a su Comisión de Vela Adaptada al navegante Dani Anglada. En julio de 2025 se convirtió en la primera persona con ceguera total que completó en solitario la vuelta a la isla de Wight a bordo de un patín a vela. Necesitó 13 horas y 8 minutos para cubrir más de 70 millas.
Anglada impulsa además el proyecto Yes We Sail, centrado en tecnología adaptada y en programas de formación para personas con discapacidad. Con su llegada, la comisión suma la experiencia de un navegante en activo.
Para los clubes de toda España, el nuevo marco aclara quién puede competir en cada modalidad y por qué vías se accede al equipo nacional y a sus recursos.
Fuentes: Real Federación Española de Vela; Wikipedia – Sailing at the Summer Paralympics.
