Foto de archivo (2018) del Moll de Costa del Port de Tarragona, con sus antiguos tinglados y la dársena deportiva

Camkatka / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

El Port de Tarragona acoge la última prueba de los robots europeos que limpian el mar

El proyecto europeo SeaClear 2.0 ha cerrado en el Moll de Costa del Port de Tarragona su sexta y última demostración: drones, catamaranes y una pinza submarina para retirar residuos del mar.

El Port de Tarragona ha acogido la última demostración del proyecto europeo SeaClear 2.0, un sistema que combina robots aéreos, de superficie y submarinos para localizar y retirar basura del mar. La prueba se desarrolló por la mañana en las Escales Reials del Moll de Costa, según la crónica que el Diari de Tarragona ha publicado este martes, 27 de octubre de 2026.

Era la sexta y última demostración del programa. En ella trabajaron cerca de medio centenar de profesionales de distintas disciplinas, coordinados en Tarragona por Gerard Ciurana.

Un equipo de robots que trabaja en tres niveles

El sistema, que el diario tarraconense compara con una «roomba» marina, reparte el trabajo entre varias máquinas. Desde el aire, un dron con cámaras térmicas, unido por cable a un catamarán sin tripulación, cartografía los residuos que flotan.

En superficie, dos pequeñas máquinas acuáticas que se mueven como un robot aspirador agrupan la basura con una red y un catamarán recoge botellas y plásticos. Bajo el agua, un escáner instalado en la proa de otro catamarán registra dónde está cada residuo y una pinza los recoge para depositarlos en una segunda embarcación.

La demostración también tuvo sus contratiempos. Antes de la prueba, los técnicos tuvieron que cambiar una placa base que se había quemado por causas aún desconocidas. Ciurana insistió en que el sistema sigue siendo un piloto y en que convertirlo en un producto comercial no forma parte del proyecto actual.

Casi ocho millones de euros de Horizonte Europa

SeaClear 2.0 está financiado por el programa Horizonte Europa. Según la ficha oficial del proyecto en CORDIS, la Unión Europea aporta 7,97 millones de euros de un presupuesto total de 9,09 millones. El proyecto empezó el 1 de enero de 2023 y termina el 31 de diciembre de 2026.

Lo coordina la Universidad Técnica de Delft (Países Bajos). Entre sus socios figuran la Universidad Técnica de Múnich, la Universidad de Dubrovnik, la Universidad Técnica de Cluj-Napoca, el instituto alemán Fraunhofer, la Autoridad Portuaria de Hamburgo y la empresa francesa Subsea Tech. El único socio español es Técnicas y Obras Subacuáticas, con sede en Madrid.

El objetivo declarado es reducir la basura marina en el Mediterráneo, sobre todo plásticos y microplásticos. La ficha de CORDIS fija como meta recoger al menos el 57 % de los residuos existentes en las zonas que cubran los equipos de robots. El proyecto incluye además trabajo con la ciudadanía, la mejora de la clasificación y el reciclaje de lo recogido y la aportación de datos para nuevas normas.

Tarragona, la última parada

Un reportaje publicado en marzo por Cyprus Mail ya situaba Tarragona entre los puntos de prueba previstos, junto a Venecia y Dubrovnik, tras los ensayos de Hamburgo y Marsella. El mismo texto advertía que el sistema aún necesita supervisión humana.

De cara al futuro, Tecnosub, una empresa de Tarragona, ha elaborado un plan de explotación comercial, según el Diari de Tarragona. En los talleres de sensibilización celebrados esos días también se habló de los residuos que las lluvias torrenciales arrastran hasta las playas, sobre todo las toallitas, y de la preocupación por los pellets de plástico en la zona.

La basura que llega al mar desde tierra preocupa también a los científicos catalanes: un estudio del ICM-CSIC señaló hace poco las lluvias urbanas como principal causa de la basura en los caladeros catalanes.

Fuentes: Diari de Tarragona; CORDIS, Comisión Europea (SeaClear2.0); Cyprus Mail.