
Michal Osmenda / Wikimedia Commons (CC BY-SA 2.0)
Bodrum quiere pasar de 30 a 130 amarres en su puerto de pasajeros
El puerto de pasajeros de Bodrum proyecta un área de atraque para 130 barcos de 10 a 60 metros y un nuevo muelle de ferris, con 430 millones de liras. Una comisión ministerial lo examinará el 1 de diciembre.
El puerto de pasajeros de Bodrum, uno de los principales centros turísticos del Egeo turco, quiere multiplicar por cuatro su capacidad para embarcaciones de recreo. La prensa local detalló el miércoles 4 de noviembre de 2026 el contenido del estudio de impacto ambiental del proyecto, que una comisión técnica examinará el 1 de diciembre.
La iniciativa corresponde a la sociedad Bodrum Yolcu Limanı İşletmeleri, que gestiona el puerto de pasajeros situado en Mantar Burnu, en el barrio de Kumbahçe. Se trata de un área de atraque para barcos y de un nuevo muelle para los ferris, con un presupuesto de 430 millones de liras turcas financiado íntegramente con fondos privados.
De 30 a 130 barcos, también en invierno
Según el informe, el puerto atiende hoy a unas 30 embarcaciones a la vez. El objetivo es llegar a 130 yates y barcos de entre 10 y 60 metros de eslora, con servicio durante todo el año, incluida la temporada de invierno.
La zona de atraque ocuparía unos 3.823 m² de lámina de agua y algo más de 1.160 m² en tierra. La partida más cara es el dique principal, valorado en 304 millones de liras. El pantalán flotante supone otros 10 millones.
El proyecto incluye además un muelle de ferris de 106,8 metros de largo y 8 de ancho. Permitiría atender cuatro transbordadores a la vez en lugar de tres, aunque el documento precisa que la capacidad de pasajeros no aumentará.
En tierra, la superficie útil pasaría de 4.250 a 6.863 m², con una terminal rediseñada, más espacio para restauración y comercios, una instalación mayor de recogida de residuos y un aparcamiento de unos 3.000 m². La empresa calcula un centenar de empleos durante la obra, que duraría alrededor de un año, y 160 puestos fijos después. El modelo es de construcción, explotación y transferencia, con una vida económica de 50 años.
Un expediente con historia judicial
El informe de impacto ambiental, de 1.237 páginas, se presentó el 21 de octubre ante el Ministerio de Medio Ambiente, Urbanismo y Cambio Climático. Su entrega no equivale a una aprobación: el proyecto necesita una resolución favorable y otros permisos.
No es el primer intento. Una decisión anterior que eximía al proyecto de evaluación ambiental fue anulada por un tribunal administrativo de Muğla tras los recursos de organizaciones civiles y colegios profesionales. La empresa revisó entonces el diseño y reinició la tramitación.
Cambios tras las protestas vecinales
Entre las modificaciones figura la eliminación de una plataforma de club de playa de 187 m². Los vecinos temían que limitara el acceso a la playa de Giritli Teyze. Residentes y ecologistas se oponen al proyecto por la pérdida de espacio público litoral, y una reunión de participación pública anterior terminó de forma abrupta entre altercados.
El estudio recoge medidas de control de residuos, seguimiento de la calidad del agua y protección de la fauna marina. Entre ellas, la obligación de detener los trabajos si se avista una foca monje del Mediterráneo cerca de la obra.
La comisión de revisión y evaluación del ministerio se reunirá el 1 de diciembre para analizar el expediente. Su dictamen marcará el futuro de la ampliación. Otros puertos del Mediterráneo también rediseñan sus amarres, como se vio en la Costa Azul con la remodelación del puerto de Sainte-Maxime.
Fuentes: Muğla Gazetesi, Bodrum Olay, Bodrum Gündem, Matriks / TradingView.
