El faro de Anadolu, en la entrada norte del Bósforo, en Estambul (foto de archivo)

Sinan Şahin / Wikimedia Commons (CC BY 3.0)

Turquía rescata con una guindola a 13 marinos de un carguero varado en el Bósforo

El carguero BYB Othello embarrancó el 6 de noviembre junto al faro de Anadolu, en la boca norte del Bósforo, tras una avería de motor. Los 13 tripulantes fueron evacuados desde tierra con una guindola.

Los equipos de salvamento costero de Turquía evacuaron el viernes 6 de noviembre de 2026 a los 13 tripulantes del carguero BYB Othello, que quedó varado junto al faro de Anadolu, en la boca norte del Bósforo, en Estambul. El mal estado de la mar impidió un rescate desde el agua y los equipos tuvieron que sacar a la tripulación desde tierra con una guindola de salvamento.

Una avería de motor en pleno temporal

El primer aviso de socorro llegó a las 2.41, hora local. El barco comunicó problemas mecánicos, que después se concretaron en un fallo del motor principal. Sin propulsión, el fuerte oleaje y el temporal lo empujaron contra la costa, donde embarrancó hacia las 3.56 y donde seguía varado tras el rescate. El Bósforo, que une el mar Negro con el de Mármara, es uno de los pasos marítimos con más tráfico del mundo.

El BYB Othello es un buque de carga seca de 97 metros de eslora y unas 5.000 toneladas de peso muerto, construido en 2008. Es de propiedad turca, está abanderado en San Cristóbal y Nieves y navegaba desde Kocaeli hacia el puerto ucraniano de Izmail, según The Maritime Executive y la agencia Anadolu.

Media hora de evacuación por el aire

La Dirección General de Seguridad Costera de Turquía (KEGM) informó de la operación en sus redes sociales. Ante la imposibilidad de acercarse por mar, un equipo de salvamento desde tierra tendió una guindola, un sistema en el que un cabo se fija entre el barco y tierra y cada persona cruza suspendida en una especie de pantalón salvavidas colgado de una polea. El sistema quedó montado a las 6.12; el primer tripulante cruzó a las 6.28 y a las 6.55 los 13 estaban ya en tierra. Ninguno presentaba problemas de salud.

Al lugar se enviaron también la patrullera Bayrak-1 y los remolcadores Kurtarma-11 y Kurtarma-6, pero el temporal impidió intervenir desde el agua. Las primeras evaluaciones no detectaron contaminación visible.

Noventa deficiencias en 17 meses

El historial del buque añade otra lectura al suceso. En los últimos 17 meses ha pasado seis inspecciones del control del Estado rector del puerto, que sumaron 90 deficiencias. La más reciente, alrededor de diez días antes del accidente, detectó 17, entre ellas problemas de casco y estructura, de estiba de las balsas salvavidas y de seguridad contra incendios.

El barco se dirigía al mar Negro, donde la navegación comercial vive además bajo la presión de la guerra, como contamos en el caso del carguero hundido frente a Constanza. Para el navegante de recreo, la lección es conocida: ante una pérdida de propulsión con viento hacia tierra, el margen de reacción se reduce a minutos, y pedir ayuda pronto por el canal 16 de VHF marca la diferencia.

Fuentes: The Maritime Executive (con información de la Dirección General de Seguridad Costera de Turquía, KEGM), Agencia Anadolu, BirGün.