Kril antártico en aguas próximas a la isla Galíndez, en la península Antártica

Oleksandr Bogomaz / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

La cumbre antártica de Hobart arranca con el kril y la península como grandes retos

La comisión que gestiona el océano Austral se reúne del 19 al 30 de octubre en Hobart con una reserva para la península Antártica sobre la mesa y la pesca de kril al límite de su cupo.

Los países que gestionan la pesca y la conservación en el océano Austral se reúnen desde hoy, lunes 19 de octubre, y hasta el 30 en Hobart (Australia). Es la 45.ª reunión anual de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA, o CCAMLR por sus siglas en inglés), y llega con dos asuntos encallados desde hace años: nuevas áreas marinas protegidas y unas reglas más prudentes para la pesca del kril.

La comisión decide por consenso, de modo que basta la oposición de un solo miembro para bloquear cualquier propuesta. Hoy la integran 26 Estados y la Unión Europea, según la propia CCRVMA.

La península Antártica, en el centro del debate

La principal propuesta sobre la mesa es un área marina protegida alrededor de la península Antártica, en la zona conocida como Dominio 1, presentada por Chile y Argentina. La coalición ecologista ASOC la cifra en unos 456.000 km², aunque la superficie varía según la versión que se discuta, según recoge Africa Sustainability Matters. Su zona de protección general prohibiría pescar kril dentro del radio en el que se alimentan los animales que crían en la costa.

Siguen pendientes, además, las propuestas para la Antártida Oriental y dos áreas del mar de Weddell. La coalición ASOC calcula que esas cuatro zonas, sumadas a las reservas existentes, protegerían alrededor del 26 % del océano Austral.

La CCRVMA no ha designado ninguna área protegida desde 2016, cuando aprobó la del mar de Ross. Antes solo había creado la de la plataforma sur de las Orcadas del Sur, en 2009. Ese mismo año se comprometió a completar una red representativa de reservas antes de 2012, un objetivo que sigue sin cumplir.

El kril, al límite de su cupo por segundo año

El otro frente es el kril antártico, el pequeño crustáceo del que dependen pingüinos, focas y ballenas. La pesca en el Área 48, que incluye la península, funciona con un nivel de activación de 620.000 toneladas anuales. En 2025 la flota alcanzó ese tope por primera vez y la pesquería se cerró el 1 de agosto. En 2026 volvió a ocurrir: la empresa noruega Aker BioMarine anunció el 13 de agosto el fin de la temporada al llegar al límite.

La pesca de esta temporada se desarrolló en las subáreas 48.1 y 48.2. Las organizaciones conservacionistas piden repartir las capturas en unidades de gestión más pequeñas, dividirlas entre invierno y verano y reforzar el seguimiento del ecosistema, también de las ballenas.

Un precedente poco alentador

La reunión del año pasado acabó sin avances, según Mongabay. Los vetos de Rusia y China impidieron aprobar nuevas áreas protegidas, entre ellas la de la península, y tampoco prosperó la iniciativa de Noruega que habría duplicado aproximadamente el límite de capturas de kril. La medida que repartía las capturas entre zonas no se renovó en 2024, y la alternativa planteada por la UE y otros miembros tampoco logró consenso.

Antes de esta cita, la coalición Antarctica2030 ha pedido aprobar el área de la península y fijar una hoja de ruta para completar la protección del océano Austral en 2030, según The Fish Site. La propuesta cuenta con un apoyo poco habitual: la propia Aker BioMarine, uno de los grandes pescadores de kril, respalda el área protegida y pide un marco de gestión basado en la ciencia, según SeafoodSource.

Las conclusiones se conocerán al cierre de la reunión, el 30 de octubre.

Fuentes: SeafoodSource (16-10-2026); Africa Sustainability Matters (15-10-2026); The Fish Site (14-10-2026); Aker BioMarine (13-08-2026); Mongabay (11-2025); CCRVMA, miembros de la Comisión; Parlamento de Austria, documento del Consejo de la UE sobre CCAMLR-45.