Cangrejo ermitaño Dardanus calidus con anémonas de mar sobre su concha en el fondo marino de Sesimbra, Portugal

Diego Delso / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

El IEO documenta en Galicia dos especies de aguas cálidas por primera vez

El Instituto Español de Oceanografía confirma las primeras citas en Galicia de la alacha y del cangrejo ermitaño Dardanus calidus, nuevas señales de la «tropicalización» del noroeste ibérico.

El Instituto Español de Oceanografía (IEO), centro del CSIC, ha documentado por primera vez en aguas de Galicia dos especies marinas propias de aguas más cálidas: un pez, la alacha (Sardinella aurita), y un cangrejo ermitaño, Dardanus calidus. El organismo dio a conocer ambos hallazgos el viernes 30 de octubre de 2026, a través de un comunicado difundido desde su Centro Oceanográfico de Vigo.

Los dos registros se han publicado en sendos artículos científicos. El de la alacha ha aparecido en la revista Cybium, con el investigador Rafael Bañón como primer autor. El del cangrejo ermitaño se ha publicado en Biology, firmado en primer lugar por Bruno Almón. Ambos trabajan en el IEO de Vigo.

Cinco alachas en redes de cerco

Los investigadores estudiaron cinco ejemplares de alacha capturados a comienzos de 2026 con artes de cerco en el norte de Galicia. Es la primera cita de la especie en la comunidad y amplía el límite conocido de su distribución en el Atlántico oriental.

El hallazgo tiene una lectura pesquera. Según el IEO, la expansión de la alacha podría generar competencia por el espacio y el alimento con especies parecidas, como la sardina. Esa presión añadida podría sumarse a otros factores que ya afectan a la población autóctona de sardina.

Además, la alacha tiene menor valor comercial que la sardina. Por eso, si su abundancia creciera en el futuro, la actividad de la flota local podría verse afectada, según el IEO.

Un ermitaño a 460 kilómetros de su zona habitual

El segundo registro corresponde a una hembra de Dardanus calidus recogida en julio de 2026 en Corrubedo (A Coruña). El punto está unos 460 kilómetros al norte de la franja de costa portuguesa donde suele encontrarse esta especie.

Este cangrejo ermitaño está muy extendido por el Mediterráneo y el Atlántico oriental, pero hasta ahora no se había documentado en Galicia. El ejemplar se ha incorporado a la colección de crustáceos marinos del IEO para futuros estudios.

En los dos casos, la identificación se confirmó mediante examen morfológico y análisis genético por secuenciación.

Los propios autores piden prudencia. Advierten de que un único ejemplar no basta para demostrar una expansión sostenida hacia el norte. Hará falta repetir observaciones y mantener el seguimiento para saber si la especie se ha asentado o se trata de un episodio puntual.

Señales de «tropicalización» en el noroeste ibérico

Para el equipo del IEO, ambos hallazgos refuerzan la hipótesis de una «tropicalización» gradual de la costa noroeste de la península ibérica. Los investigadores los presentan como nuevas pruebas de los cambios que viven las comunidades marinas del Atlántico ibérico.

Es un fenómeno que también se sigue de cerca en el Mediterráneo, donde la temperatura del agua ha marcado las últimas temporadas, como contamos al analizar el debilitamiento de la ola de calor marina este otoño. Los centros del CSIC, como el ICM de Barcelona, también estudian otras presiones sobre los caladeros, por ejemplo la basura que arrastra la lluvia urbana.

Para pescadores, buceadores y navegantes, estos registros recuerdan el valor de comunicar avistamientos de especies poco habituales a los centros de investigación. Cada observación documentada ayuda a saber si estos cambios son pasajeros o han llegado para quedarse.

Fuentes: EFE / Infobae; Europa Press / Galiciapress.