Aguas del Mediterráneo frente a la isla de sa Dragonera, vista desde Cala en Basset (Mallorca)

Christoph Strässler / Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0

La ola de calor marina del Mediterráneo pierde fuerza tras un verano de récords

Mercator Ocean constata a finales de septiembre que las olas de calor marinas del Mediterráneo se debilitan, aunque el agua sigue más caliente de lo normal tras un verano histórico.

El Mediterráneo empieza a soltar el calor acumulado durante un verano de récords. El boletín de olas de calor marinas de Mercator Ocean International correspondiente al 26 de septiembre de 2026 indica que los episodios que cubrían casi toda la cuenca se están debilitando, tanto en intensidad como en extensión. Aun así, el agua sigue por encima de lo normal en buena parte del mar.

Menos intensidad, pero el calor persiste

Según el boletín de Mercator Ocean, entidad que gestiona el servicio marino de Copernicus, la mayoría de las olas de calor del Mediterráneo han bajado a la categoría moderada. Las categorías fuertes solo persisten alrededor de Córcega y Cerdeña. La anomalía semanal de temperatura superficial para el periodo del 20 al 26 de septiembre oscilaba entre 0 y más de 3 grados.

El cambio es claro respecto a principios de mes. El boletín del 5 de septiembre describía una ola de calor que abarcaba casi toda la cuenca, salvo una zona al sur de Grecia. Entonces su extensión se mantenía estable, pero su intensidad aún iba en aumento.

Un verano para los registros

El debilitamiento llega tras meses excepcionales. La AEMET informó el 6 de septiembre de que el 13 de agosto la temperatura media de la superficie del Mediterráneo alcanzó 28,54 grados, el valor más alto desde al menos 1940, según recogió Euronews. Según datos de Mercator recogidos en la misma información, julio de 2026 fue el más cálido medido en ese mar, con una media de 27,07 grados, unas cuatro décimas más que el anterior récord, de julio de 2025. Las dos series usan métodos y periodos de referencia distintos: la de AEMET arranca en 1940 y la de Mercator, en 1993.

En tierra, el resumen climático de la AEMET confirmó que el verano de 2026 fue el más cálido en España desde 1961, con 24,5 grados de media peninsular, 2,4 por encima de lo normal. La agencia estimaba además una probabilidad del 60 al 70 % de que el otoño sea más cálido de lo habitual.

Por qué importa en el mar

Un mar caliente tarda más en enfriarse que la tierra, lo que puede prolongar las noches cálidas y húmedas en la costa. Además, las olas de calor marinas prolongadas someten a estrés a muchos organismos.

La temperatura agrava además otros problemas. Un estudio del Institut de Ciències del Mar (ICM-CSIC) difundido el 6 de octubre comprobó que el calor hace más tóxicos cinco aditivos habituales de los plásticos, usados como plastificantes y retardantes de llama, para Centropages typicus, un pequeño copépodo muy abundante en el Mediterráneo. Al pasar de 16 a 22 grados, bajaban las concentraciones necesarias para matar a estos crustáceos. El trabajo, publicado en Journal of Hazardous Materials, recuerda que los copépodos son un eslabón básico de la cadena alimentaria.

Para el navegante, los boletines semanales de Mercator permiten seguir la evolución de estas anomalías. El debilitamiento de finales de septiembre coincide con la llegada de los primeros episodios de lluvia intensa del otoño al litoral mediterráneo.

Fuentes: Mercator Ocean, boletín del 26/09/2026; Mercator Ocean, boletín del 05/09/2026; Euronews (datos de AEMET y Mercator); AEMET, resumen del verano 2026; ICM-CSIC.

Imagen de portada: Christoph Strässler / Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0 (fuente).