
Cortesía de NASA (NASA/OIB/Jeremy Harbeck)
Un modelo de la NASA eleva hasta el doble el aporte del glaciar Thwaites al nivel del mar
Un estudio del JPL de la NASA, UC Irvine y Dartmouth, publicado el 12 de octubre y difundido por la NASA el 20, calcula unos 30 mm de subida del mar por el glaciar Thwaites en 2100, el doble de estimaciones previas.
La NASA difundió el martes 20 de octubre de 2026 los resultados de un estudio, publicado ocho días antes, que corrige al alza la aportación del glaciar Thwaites, en la Antártida occidental, a la subida del nivel del mar. El trabajo, firmado por investigadores del Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA, la Universidad de California en Irvine y el Dartmouth College, se publicó el 12 de octubre de 2026 en la revista Nature Communications.
La conclusión principal es que el glaciar podría elevar el nivel medio del mar unos 30 milímetros (con un margen de ±6) de aquí a 2100. Los autores lo presentan como aproximadamente el doble de las proyecciones anteriores; la NASA precisa que, en algunas simulaciones, la aportación llega a duplicar las previsiones actuales. Y lo haría incluso sin un calentamiento adicional del clima.
Agua de mar bajo el hielo apoyado en el fondo
La clave del estudio está en cómo se representa el punto en el que el hielo deja de apoyarse en el lecho rocoso y empieza a flotar. La mayoría de los modelos lo tratan como una línea nítida, la llamada línea de apoyo. Los autores, encabezados por Mattia Poinelli, la sustituyen por una franja: una zona de apoyo de entre 2 y 5 kilómetros de ancho.
En esa franja, el agua del océano se cuela por debajo del hielo que todavía descansa sobre el fondo. Con las mareas, el hielo se levanta y vuelve a asentarse, y el agua más cálida acelera el deshielo desde abajo. Según la NASA, ese proceso acelera el deshielo y favorece el retroceso del glaciar.
Al incluir esas zonas, el modelo reproduce casi tres décadas de retroceso, adelgazamiento y aceleración observados desde satélite desde los años noventa. El ajuste con los datos históricos mejora unas cuatro veces respecto a las simulaciones sin este factor.
Una cresta submarina como último freno
El estudio sitúa el momento crítico en la cresta Mouginot, un relieve del fondo marino a unos 950 metros de profundidad sobre el que hoy se apoya el tronco principal del glaciar. En las simulaciones con la zona de apoyo más ancha, el Thwaites podría desengancharse de ese anclaje ya en 2038.
El sector más rápido del glaciar ha retrocedido unos 25 kilómetros desde 1996. El tramo de costa en el que se encuentra concentra cerca de un tercio de la pérdida de hielo de la Antártida. Por sí solo, el glaciar equivale a unos 65 centímetros de nivel del mar.
Los autores comparan su resultado con la media del proyecto internacional de comparación de modelos ISMIP6, que daba 15,2 milímetros para el mismo escenario, con una incertidumbre muy amplia. El nuevo trabajo no prevé un colapso completo del glaciar en este siglo.
Qué supone para costas y puertos
Unos centímetros pueden parecer poco, pero el nivel del mar es la suma de muchas fuentes: glaciares de montaña, Groenlandia, otros sectores antárticos y la expansión térmica del agua. Cada revisión al alza afecta al diseño de diques, muelles y paseos marítimos, y a la planificación a largo plazo de los puertos deportivos.
La NASA subraya que el modelo puede ofrecer información más fiable a las regiones costeras más expuestas. La Antártida vuelve así al centro de la agenda científica en un otoño en el que también se ha debatido la protección del océano Austral en la reunión de la CCAMLR en Hobart.
Fuentes: NASA Science, NASA JPL, Poinelli et al., Nature Communications (2026).
